Educar a tu perro jugando. 5 actividades con las que tu perro aprenderá más rápido

¿Has intentado alguna vez educar o enseñar a tu perro jugando?

Probablemente piensas que eso es cosa de los adiestradores o educadores caninos, que ellos son los que saben hacerlo, pero nada de eso. Tú también puedes enseñarle, siguiendo unas pautas muy sencillas.

Ten en cuenta que el juego es la mejor forma de reforzar el vínculo que te une con él, de que haga ejercicio, queme energía, se relaje…, pero lo más importante de todo, DE EDUCARLE.

¿Quieres saber cómo? Acompáñame:

Antes de nada, déjame decirte que el juego no es más que la forma en la que los perros sacan a pasear su instinto de “cacería”, aunque los hayamos domesticado su instinto sigue ahí y el juego es lo que ha reemplazado ese impulso de cazador.

¿Has observado a tu perro jugar con otros perros? Seguro que sí y te habrás dado cuenta de que busca, acecha, persigue…, es decir, caza.

Vale, pues ahora vas a utilizar todas estas habilidades para enseñarle jugando:

1.-Juego para el perro escapista

Si tu compañero de cuatro patas es de los que se despegan de tu lado y te cuesta media hora conseguir que vuelva junto a ti, con este juego, poco a poco conseguirás que te haga caso cuando le llamas.

Te recomiendo que empieces a jugar en un espacio al aire libre, pero que esté cerrado, como puede ser el patio o el jardín de tu casa.

Cuando esté distraído, trata de llamar su atención y que te siga. Comienza a correr despacio y cuando llegue a tu lado párate y dale un premio, para reforzar positivamente su comportamiento.

Deja que se vuelva a distraer y repite lo mismo. Después de unos días haciéndolo en un lugar cerrado, sal al parque y haz la prueba. Verás cómo poco a poco te hace caso cuando le llames y podrás sujetarle por el collar o el arnés sin tener que perseguirle por todo el parque.

2.- Juego del tira y afloja

Seguro que si tienes un cachorro en casa has podido comprobar que le encanta agarrar o tirar, bien sea de tus pantalones cuando vas andando, de tus zapatillas, calcetines… o de sus peluches, destripando a más de uno. Es su instinto.

Pues bien, aprovecha esto para enseñarle a que deje de tirar cuando le des una orden.

Ofrécele un juguete largo, como puede ser un nudo, para que lo muerda por uno de los extremos y en ese momento dale una orden como puede ser “toma”.

Deja que tire unos segundos y cuando quieras que termine el juego dile “suelta” y le das un premio.

Lógicamente, las primeras veces no te va a hacer caso, pero si juegas con él durante un rato haciendo este ejercicio y lo repites todos los días, verás cómo al final va a aprender a soltar al recibir la orden.

3.- El juego del escondite

Este juego es muy bueno, para incentivar el olfato de tu perro.

Cuando esté distraído, escóndete en algún lugar de tu casa (donde él te pueda encontrar fácilmente) con alguno de sus juguetes o una golosina.

Llámale y espera. Cuando llegue a ti, prémiale o déjale jugar un rato con su juguete.

Poco a poco, pónselo más difícil y escóndete en lugares donde le sea más difícil dar contigo, para que su sentido del olfato se desarrolle cada vez más.

Este juego te puede venir bien, si es de los que no quieren irse del parque. Escóndete sin perderle de vista, y cuando veas que empieza a buscarte, llámale. Verás cómo viene corriendo y puedes ponerle tranquilamente la correa.

4.- En busca del tesoro

No hay nada más estimulante para un perro que oler comida y si la escondes dentro de algún objeto, como puede ser un Kong, ya tienes la diversión asegurada.

Así que, ya sabes, oculta golosinas o algo que sepas que le encanta dentro de algún juguete, escóndelo bien, ya sea dentro de casa, en el patio o jardín o en el parque y haz que busque el tesoro.

Tu perro va a estar activo mentalmente durante un buen rato, a la vez que desarrolla el olfato y suelta energía.

5.- Juego de buscar y traer

Lanzarle a tu perro la pelota o un mordedor para que los traiga lo habrás hecho muchas veces, pero ¿lo trae y te lo da? o va corriendo tras él, pero lo deja tirado esperando a que tu vayas a recogerlo.

  • Si te encuentras en esta segunda situación, te recomiendo que te armes de paciencia.

Lo primero que tienes que enseñarle es a “buscar”,para ello, juega tu primero con el objeto que le vas a lanzar, pásalo por su hocico para despertar su interés, acaríciale con él.

  • Lánzaselo diciéndole “busca” y si no va a por él, ves a recogerlo tú. Si se trata de una pelota, por ejemplo, bótala delante de él y no dejes que la agarre cuando se acerque, así despertarás su lado competitivo y querrá cogerla antes que tú.

Es posible que esto no salga las primeras veces que lo intentes, pero si lo haces de forma constante todos los días, tu perro acabará entendiendo la orden. 

  • Vale, ahora ya sabe ir a “buscar” la pelota, pero la tiene que traer.

Si la coge y quiere que le persigas o se va para otro lado con ella en la boca, no vayas detrás de él, porque se lo tomará como un juego y nunca hará caso a tus órdenes.

En caso de que si la coja, pero cuando le llames la suelte, te recomiendo que pidas ayuda a una tercera persona para que se cree una situación de competencia para el animal, ¿cómo?

Muy fácil, esa persona irá también a buscar el objeto cuando lo lances y si el perro no lo coge, lo hará ella, te lo traerá y te la dará en la mano y tu la felicitarás de forma efusiva, para que el perro entienda que era eso lo que querías que hiciera.

Como ves, si educas a tu perro jugando vas a crear en él un estado mental y emocional por el que va a aprender mejor lo que le quieres enseñar y además los dos os vais a divertir

Al final, lanzarle una pelota, hacer que te persiga o esconderle un objeto con comida no tiene mucha ciencia, ¿verdad?, pero si además consigues enseñarle…, ¿qué más puedes pedir?

Un abrazo

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